ADDENSIS · Abogados y economistas
☰  MENU

LA LEGALIDAD DE LA IMPLANTACIÓN DE MEDIDAS PARA DETERMINAR SI UN EMPLEADO O UN CLIENTE TIENE SÍNTOMAS DE PADECER EL COVID-19

La Agencia Española de Protección de Datos ha expresado su preocupación por este tipo de actuaciones ya que suponen una injerencia particularmente intensa en los derechos de los afectados y que se están realizando sin el criterio previo de las autoridades sanitarias.

La paulatina retirada de las medidas de confinamiento y el reinicio de la actividad en la mayoría de trabajos está determinando la implantación de medidas encaminadas a prevenir nuevos contagios de COVID – 19.

Entre estas medidas se está incluyendo mayoritariamente la toma de temperatura de las personas para determinar la posibilidad de que puedan acceder a centros de trabajo, comercios, centros educativos u otro tipo de establecimientos o equipamientos.

¿Puedo tomar la temperatura?

Debe señalarse, en primer lugar, que este tratamiento de toma de temperatura supone una injerencia particularmente intensa en los derechos de los afectados. Por una parte, porque afecta a datos relativos a la salud de las personas, no sólo porque el valor de la temperatura corporal es un dato de salud en sí mismo sino también porque, a partir de él, se asume que una persona padece o no una concreta enfermedad, como es en estos casos la infección por coronavirus.

Por otro lado, la mayoría de controles de temperatura se van a llevar a cabo en espacios públicos, de forma que una eventual denegación de acceso a un centro educativo, laboral o comercial estaría desvelando a terceros que la persona afectada tiene una temperatura por encima de lo que se considere no relevante y, sobre todo, que puede haber sido contagiada por el virus.

En último extremo, la denegación del acceso puede suponer un impacto importante en la persona afectada. Por este motivo, el consentimiento no será un requisito válido que permita emplear cualquier medida ya que se podría considerar que el consentimiento se ha dado por coacción.

Idoneidad de la medida

Según las informaciones proporcionadas por las autoridades sanitarias, hay un porcentaje de personas contagiadas asintomáticas que no presentan fiebre. Que la fiebre no siempre es uno de los síntomas presentes en pacientes sintomáticos, en particular en los primeros estadios del desarrollo de la enfermedad, y que, por otro lado, puede haber personas que presenten elevadas temperaturas por causas ajenas al coronavirus.

Es por ello que estas medidas deben aplicarse solo atendiendo a los criterios definidos por las autoridades sanitarias, tanto en lo relativo a su utilidad como a su proporcionalidad, es decir, hasta qué punto esa utilidad es suficiente para justificar el sacrificio de los derechos individuales que las medidas suponen y hasta qué punto estas medidas podrían o no ser sustituidas, con igual eficacia, por otras menos intrusivas.

Por otro lado, esos criterios deben incluir también precisiones sobre los aspectos centrales de la aplicación de estas medidas. Así, por ejemplo, la temperatura a partir de la cual se consideraría que una persona puede estar contagiada por la COVID – 19. Debería establecerse atendiendo a la evidencia científica disponible. No debería ser una decisión que asuma cada entidad que implante estas prácticas, ya que ello supondría una aplicación heterogénea que disminuiría en cualquier caso su eficacia y podría dar lugar a discriminaciones injustificadas.

¿Qué puedo hacer?

Habrá que tomar distintas decisiones según sea el tipo de control que se desee realizar, a las personas que se quiera controlar, la concentración de un número de personas elevado ajenos a la empresa y las responsabilidades de velar por la salud de terceros de quien quiera efectuar el control.

Es posible hacer controles pero con medidas que establezcan garantías adecuadas distintas en cada caso. Dichas garantías habrán de ser especificadas por el empresario antes de efectuar el control.

Limitación de la finalidad y exactitud de los datos

Los datos de temperatura solo pueden obtenerse con la finalidad específica de detectar posibles personas contagiadas y evitar su acceso a un determinado lugar y su contacto dentro de él con otras personas. No deben ser utilizados para ninguna otra finalidad.

Esto es especialmente aplicable en los casos en que la toma de temperatura se realice utilizando dispositivos (como, por ejemplo, cámaras térmicas) que ofrezcan la posibilidad de grabar y conservar los datos o tratar información adicional, en particular, información biométrica.

El principio de exactitud de los datos, aplicado en este contexto, implica que los equipos de medición que se empleen deben ser los adecuados para poder registrar con fiabilidad los intervalos de temperatura que se consideren relevantes.

Esta adecuación debiera establecerse utilizando solo equipos homologados para estos fines y con criterios que tengan en cuenta esos niveles de sensibilidad y precisión.

Conviene insistir, a este respecto, en el impacto que sobre los interesados tendría que la identificación de un posible indicador de la existencia de contagio resultara errónea como consecuencia de un equipo inapropiado o de un mal desarrollo de la medición.

Derechos y garantías de clientes y trabajadores

En todo caso, los afectados siguen manteniendo sus derechos de acuerdo con la normativa de protección de datos y su derecho a la intimidad.

En ese sentido, habrá que considerar distintos aspectos de las obligaciones del empresario y las distintas medidas que deberá tomar, tanto físicas como legales, para llevar a cabo un tratamiento de este tipo.

Es muy importante limitar el acceso al menor número de personas al tratamiento de los datos obtenidos y guardar secreto sobre los resultados.

Es igualmente importante establecer los plazos y criterios de conservación de los datos en los casos en que sean registrados.

Montserrat Navarro Sánchez
Miembro de Addensis


Artículos relacionados en:

Compliance