ADDENSIS · Abogados y economistas
☰  MENU

RAZONES PARA UNA ÉTICA PROFESIONAL: CONFIANZA Y TRANSPARENCIA

Por Joaquim Massanella

Recientemente, se ha conocido que el afamado médico oncólogo Josep Baselga ha dimitido como director médico del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York. El motivo: haber omitido, al publicar sus investigaciones, la financiación millonaria que recibió de la industria farmacéutica. Según las normas de actuación profesional que le afectaban, tenía que manifestarlo al publicar sus estudios, pero no lo hizo.

Una noticia que me entristece mucho. Evidentemente, no estoy capacitado para analizar si sus investigaciones han sido sesgadas y/o tendenciosas debido al dinero que recibió de las empresas farmacéuticas. Los expertos se encargarán de demostrarlo, en su caso. Pero sí puedo decir que las normas éticas y de deontología profesional (como las que obligan a los investigadores a manifestar si han recibido subvenciones de empresas privadas) tienen una gran importancia en todos los ámbitos profesionales y empresariales, a pesar de ser las grandes desconocidas. Se trata de normas que tienen por finalidad, entre otras, regular el ejercicio de una profesión como instrumento de garantía de la confianza. Y es que los ciudadanos estamos condenados a confiar los unos en los otros: debemos confiar en nuestros médicos, abogados, arquitectos, periodistas, en la industria que nos suministra alimentos, medicamentos o útiles para la vida diaria, sencillamente, porque no podemos controlarlo todo ni mucho menos saberlo todo. Ni estamos capacitados para ello, ni disponemos del tiempo necesario para hacerlo. Y si lo tuviéramos que hacer, o bien no evolucionaríamos, o bien la evolución terminaría siendo tan lenta que nos colapsaríamos como especie.

La convivencia, la seguridad y la evolución humanas se basan, por tanto, en la confianza. Pero la confianza no es sólo una cuestión de fe ciega ni únicamente una cuestión de conocimientos técnicos o destreza profesional. La confianza se verá reforzada si hay transparencia, porque la transparencia nos permitirá confiar, a su vez, en la independencia y la imparcialidad (al menos aparentes) de una persona cuando desarrolla su trabajo. Confiaremos en que esta persona ha hecho su trabajo movida, sólo, por el interés en la consecución de la mejor solución a un problema, a nuestro problema.

Las apariencias en el ámbito profesional, por tanto, también son importantes.


Artículos relacionados en:

Etica y Deontología Profesional